domingo, 25 de enero de 2009


Cada vez que quiero llorar,
me voy corriendo al desierto.
Cinco kilómetros adentro
para remojar la tierra
con lágrimas de pena
y dolores por calmar.

Si en el desierto no puedo
me elevo hasta el cielo
para que mis lágrimas
caigan y mojen todo.

Si no me puedo elevar,
bajo un rato al infierno
pero no me dejan llorar
porque temen que se apague.
sobre todo cuando escucho
janis joplin, summertime.

Ya casi no me quedan
ciudades donde escapar.
Y aunque las víboras y las ratas
sean cada vez más,
El desierto por ahora
es mi único lugar.

No hay comentarios: